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RESIDENCIA FISCAL NO HABITUAL Y GOLDEN VISA EN PORTUGAL

20 maig RESIDENCIA FISCAL NO HABITUAL Y GOLDEN VISA EN PORTUGAL

1. RESIDENCIA FISCAL NO HABITUAL EN PORTUGAL

Requisitos necesarios

El reconocimiento de la condición de residente fiscal no habitual por parte de las autoridades tributarias portuguesas depende de que se cumplan tres condiciones fundamentales:

1. Que el interesado no haya tributado como residente fiscal en Portugal en cualquiera de los cinco años anteriores a aquel en el que se solicita esta condición.

2. Que el interesado reúna las condiciones necesarias para que sea considerado residente fiscal en Portugal. La residencia en territorio portugués a efectos fiscales puede adquirirse, cualquier año, entre otras situaciones, cuando el sujeto pasivo:

a. Haya permanecido en territorio portugués más de 183 días, seguidos o alternos

b. En caso de haber permanecido menos tiempo, disponga en territorio portugués, a 31 de diciembre de ese año, de vivienda en condiciones que permitan suponer su intención de mantenerla y ocuparla como residencia habitual.

3. Solicite a las autoridades tributarias portuguesas la condición de residente fiscal no habitual hasta el 31 de marzo del año siguiente a aquel en el cual deba surtir efectos la atribución de esta condición. A este propósito cabe mencionar que la obtención de esta condición no es automática sino que depende de apreciación y aprobación previa por parte de las autoridades tributarias. El proceso de apreciación de cada solicitud y su posterior concesión, tiene una duración media de 6 meses.

Ventajas asociadas

Como resultado del reconocimiento por parte de las autoridades tributarias portuguesas de la condición de residente fiscal no habitual, los contribuyentes que se encuentren en esta circunstancia adquieren el derecho a tributar como residentes no habituales durante un periodo de 10 años consecutivos, después del cual tributarán con arreglo a las reglas generales del Código del IRPF portugués.

En la práctica, la obtención de la condición de residente fiscal no habitual permite al sujeto pasivo disfrutar de ventajas fiscales con respecto a los siguientes tipos de rentas:

1. Rentas del trabajo por cuenta ajena y propia, cuando estas se obtengan en Portugal y resulten del ejercicio de actividades de elevado valor añadido según la lista aprobada por orden del Ministerio de Finanzas;

2. Rentas del trabajo por cuenta ajena y del trabajo por cuenta propia resultantes de actividades de elevado valor añadido, pensiones y rentas pasivos, siempre que, en cualquiera de los casos, se obtengan en el extranjero.

Rentas obtenidas en Portugal

En lo que respecta a las rentas con origen en Portugal, la concesión de la condición de residente fiscal no habitual permitirá al titular de rentas del trabajo por cuenta ajena y/o del trabajo por cuenta propia beneficiarse de la aplicación de un tipo reducido de IRPF del 20 %, siempre que esas rentas resulten del ejercicio de actividades de elevado valor añadido con arreglo a la definición legalmente establecida. Cabe destacar que, además del mencionado tipo especial del 20%, también podrá aplicarse a las rentas obtenidas un recargo extraordinario del IRPF del 3,5%.

Las actividades de elevado valor añadido son aquellas con carácter científico, artístico o técnico, entre las cuales se destacan las siguientes:

Arquitectos, ingenieros y técnicos similares;
Artistas plásticos, actores y músicos.;
Auditores y consultores fiscales ;
Médicos y dentistas ;
Profesores universitarios ;
Profesiones liberales, técnicas y asimiladas ;
Cuadros superiores ;
Inversores, administradores y gestores.

Los demás tipos de renta obtenidos por residentes no habituales tributarán a los tipos generales y progresivos del IRPF portugués hasta el 48 %, más un recargo extraordinario del 3,5 % sobre la cantidad que supere el salario mínimo interprofesional, y la tasa adicional de solidaridad, aplicable de forma progresiva a la parte de la base imponible que supere los 80.000 EUR. A su vez, la parte de la renta que supere los 250.000 EUR tributará al tipo del 5 %.

Cabe destacar, sin embargo, que, en determinadas ocasiones, las rentas obtenidas por el sujeto pasivo tributan mediante la aplicación de tipos especiales o liberatorios, lo cual resulta en un tipo de tributación efectiva inferior a los tipos progresivos del IRPF. Este es el caso, por ejemplo, de los intereses, dividendos y plusvalías (saldo positivo entre las ganancias y las pérdidas), a los cuales se les aplica un tipo del 28 %.

Rentas obtenidas en el extranjero

En este caso habrá que distinguir entre (1) las rentas profesionales y las regalías, (2) las rentas de pensiones y (3) las rentas pasivas.

1. Rentas profesionales y regalías

En el caso de las rentas del trabajo por cuenta ajena obtenidas en el extranjero, estas estarán exentas de IRPF siempre que tributen en el estado de la fuente, con arreglo al acuerdo de doble imposición celebrado entre Portugal y ese estado, o, en caso de no existir acuerdo de doble imposición, cuando esas rentas tributen en el estado de la fuente y no puedan considerarse obtenidas en territorio portugués, en virtud de las reglas previstas en el Código del IRPF portugués.

A su vez y con respecto a las rentas del trabajo por cuenta propia resultantes de actividades de elevado valor añadido, así como de las regalías, ambas estarán exentas de IRPF siempre que, o bien puedan someterse a tributación en el estado de la fuente, con arreglo al acuerdo de doble imposición celebrado entre Portugal y ese estado, o, en caso de no existir acuerdo de doble imposición, (i) esas rentas puedan someterse a tributación en el estado de la fuente, con arreglo al Modelo de Convenio Fiscal sobre la Renta y sobre el Patrimonio de la OCDE; (ii) las rentas no se puedan considerar obtenidas en territorio portugués, en virtud del Código del IRPF portugués, y (iii) el país, territorio o región de la fuente de las rentas no forme parte de la lista portuguesa de paraísos fiscales.

A efectos de la aplicación de la exención de IRPF anteriormente mencionada, aquí adquiere particular relevancia la distinción impuesta por el legislador con respecto a la tributación efectiva de las rentas o la mera sujeción de estas por parte del Estado de la fuente. De esta forma, en lo que respecta al caso de las rentas del trabajo por cuenta ajena, la aplicación de la exención depende de la efectiva tributación de la renta en el estado de la fuente. En el caso de las rentas del trabajo por cuenta propia, el legislador condicionó la aplicación de la exención a la mera posibilidad de tributación de este tipo de renta por parte del Estado de la fuente.

Siempre que las rentas del trabajo por cuenta ajena, por cuenta propia o regalías no reúnan las condiciones anteriormente descritas, las respectivas rentas tributarán según el régimen general de tributación aplicable a los sujetos pasivos de IRPF, en particular con arreglo a los tipos progresivos del IRPF hasta el 48 %, más un recargo extraordinario del 3,5 % sobre la cantidad que supere el salario mínimo interprofesional y la tasa adicional de solidaridad, aplicable de forma progresiva a la parte de la base imponible que supere los 80.000 EUR. La parte de la renta que supere los 250.000 EUR tributará, a su vez, al tipo del 5 %.

2. Rentas de pensiones

En lo que respecta a las rentas de pensiones, estas estarán exentas de tributación en Portugal siempre que tributen en el estado de la fuente con arreglo al acuerdo de doble imposición celebrado entre Portugal y ese estado o bien, si en virtud de los criterios previstos en el Código del IRPF portugués, estas no se pueden considerar obtenidas en territorio portugués.

En la práctica esto significa que, aunque las rentas de pensiones tributen exclusivamente por el Estado de la fuente, estas no serán susceptibles de tributación del IRPF ya que, en virtud de la legislación tributaria portuguesa, estas no se pueden considerar obtenidas en Portugal.

3. Rentas pasivas

En lo que respecta a las rentas pasivas, como, por ejemplo, dividendos, otras rentas de capitales, ingresos y plusvalías obtenidos en el extranjero, estos estarán exentos de tributación en Portugal siempre que, o bien puedan tributarse en el estado de la fuente, con arreglo al acuerdo de doble imposición celebrado entre Portugal y ese estado, o, en caso de no existir acuerdo de doble imposición, (i) esas rentas puedan tributarse en el estado de la fuente, con arreglo al Modelo de Convenio Fiscal sobre la Renta y sobre el Patrimonio de la OCDE; (ii) las rentas no se puedan considerar obtenidas en territorio portugués, en virtud del Código del IRPF portugués, y (iii) el país, territorio o región de la fuente de las rentas no forme parte de la lista portuguesa de paraísos fiscales.

A este respecto, y en lo relativo a la tributación de las plusvalías inmobiliarias, cabe destacar que la mayoría de los acuerdos de doble imposición celebrados por Portugal prevén la tributación de este tipo de renta únicamente en el Estado en el que reside el sujeto pasivo, lo cual hace inviable, en un principio, la aplicación de la exención anteriormente mencionada.

Otros impuestos

Actualmente, el ordenamiento tributario portugués no contempla ningún impuesto sobre el patrimonio o las fortunas.

De igual modo, y en lo que respecta a la tributación de las transmisiones gratuitas, en particular por muerte o donación, están exentas de impuesto de sello las transmisiones gratuitas a favor del cónyuge o de la pareja de hecho, de los descendientes o ascendientes (sin embargo, cabe indicar que el impuesto de sello siempre será obligatorio en las transmisiones de bienes inmuebles localizados en Portugal).

2. GOLDEN VISA EN PORTUGAL

Tipos de inversión

Los ciudadanos nacionales de Estados terceros pueden adquirir este permiso de residencia cumpliendo uno de los siguientes requisitos:
1. Transferencia de capital superior a € 1 millón (incluso inversión en acciones o cuotas);
2. Creación de al menos 10 puestos de trabajo;
3. Adquisición de bienes inmuebles de valor igual o superior a 500.000€;
4. Adquisición de bienes inmuebles con más de 30 años o ubicados en una área de rehabilitación urbana y realización de obras, en un valor global igual o superior a € 350.000;
5. Transferencia de capital igual o superior € 350.000 que sea aplicado en actividad de investigación científica o tecnológica;
6. Transferencia de capital igual o superior € 250.000 que sea aplicado en inversión o apoyo a la actividad artística, recuperación y manutención del patrimonio cultural nacional a través de entidades públicas;
7. Transferencia de capital igual o superior € 500.000 para la adquisición de unidades de participación en fondos de inversión o capital de riesgo volcados para la capitalización de las pequeñas y medianas empresas.
La visa de inversionista es asignada por un período de 1 año y luego renovado por dos períodos sucesivos de dos años.

Ventajas

• No es necesario obtener un visado para entrar en Portugal;
• No es necesario obtener un visado para viajar en Europa (espacio de Schengen);
• Es posible vivir y trabajar en Portugal, manteniendo la residencia en un país diferente;
• Los períodos de estancia mínima son muy bajos;
• Residencia permanente después de 5 años;
• Ciudadanía portuguesa después de 6 años;
• Residencia extendida a la familia del inversor.

Requisitos

Todos los inversionistas deben cumplir con los siguientes requisitos:

• Mantener la inversión por un período mínimo de cinco años;
• Los fondos de inversión deben provenir del exterior;
• Entrada en Portugal con un visado Schengen válido;
• Ausencia de referencias en el Servicio Portugués de Inmigración y en los servicios del espacio de Schengen;
• Ausencia de condena criminal relevante;
• Estancia mínima en Portugal de siete días, durante el primer año y catorce días en cada período posterior de dos años.

Bajo la ley portuguesa, cualquier persona con un título de residencia temporaria portugués (por ejemplo, el Visado de Oro), válido por un período de al menos cinco años, tendrá derecho a solicitar la residencia permanente en Portugal.